Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta cameros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cameros. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de enero de 2017

Cascada helada de Puente Ra

Las cascadas de Puente Ra se encuentran ubicadas en el Parque de Sierra Cebollera (La Rioja).
Para llegar a ellas partimos de la localidad de Villoslada de Cameros tomando una pista señalizada frente al Centro de Interpretación, en el que podemos obtener información sobre estas y el resto del Parque.
Uno de los recorridos posibles (el más corto y directo) se inicia desde el aparcamiento del Achichuelo (puede dejarse también el coche un par de km más adelante). 
Se asciende por una pista forestal cruzando el puente sobre el arroyo (a la izquierda hay un indicador hacia la ermita de Lomos de Orio). Tras un ascenso por la misma pista se llega a un nuevo indicador hacia la senda de las majadas, y un poco más adelante se llega al salto principal de agua, aunque tanto río arriba como a lo largo del camino de acceso pueden apreciarse algunos más pequeños. En total unos 4 Km.
En invierno las cascadas suelen helarse completamente, y en sus inmediaciones se forman impresionantes carámbanos de hielo de varios metros de altura. En estas circunstancias, el acceso a la base de la cascada se encuentra igualmente helado y resulta extremadamente peligroso.
Del mismo modo, una vez en la zona inferior, es preciso extremar la precaución a la hora de transitar por la zona, ya que la nieve y el hielo cubren el cauce del río y no es difícil que se hunda bajo nuestros pies. 
Coordenadas 42°01'44.4"N 2°41'00.2"W





domingo, 17 de abril de 2016

Aldeanueva de Cameros

A pesar de haber recorrido varios lugares de esta zona del Camero Nuevo nunca antes había visitado ésta pequeña localidad de Aldeanueva de Cameros, así que aprovechando la visita a la cercana Laguna de La Nava, me he desviado para tomar algunas fotos del entorno y de su típica arquitectura.
Desde la propia N-111 y en dirección Logroño, a unos 7 Km del cruce de Lumbreras tomamos un desvío a la derecha perfectamente señalizado, y tras un corto tramo de carretera de montaña, llegamos a la localidad. Dejamos el coche en el amplio aparcamiento previo al casco urbano (no se puede acceder con vehículo) y nos adentramos en sus calles.



Mientras tomamos las primeras fotos de las construcciones y pasadizos, se nos acerca un vecino ávido de conversación. Ya sabes: de dónde eres, pues yo conozco a uno de tu pueblo, este lugar es muy bonito, los fines de semana viene mucha gente, etc, etc.
Y efectivamente, una vez que nos adentramos en sus escasas calles, todo son rincones preciosos dignos de inmortalizar.



Finalmente llegamos al río (el arroyo de la Aldea) que atraviesa un antiguo puente de piedra y forma pequeñas cascadas a lo largo del cauce. Un lugar precioso.






sábado, 14 de febrero de 2015

Cascadas de Puente Ra en Sierra Cebollera

Tenía la intención de visitar Sierra Cebollera en la próxima primavera, pero ésta misma semana llegó a mis oídos que las cascadas de Puente Ra se encontraban totalmente heladas, así que lo primero que hice fue consultar el tiempo para el siguiente sábado y domingo para ver si sería posible aprovechar ésta ocasión y tirar unas fotos a la vez que dar un paseo por éste espléndido lugar.
Dicho y hecho. Junto con mi compañero de aventuras Eduardo el sábado 14 nos dirigimos hacia Villoslada y tras visitar el Centro de Interpretación para obtener información del recorrido más conveniente, nos ponemos en camino hasta la ermita de Lomos de Orio, donde dejamos el coche para iniciar el recorrido andando hasta la cascada.

La primera sorpresa nos la llevamos al ver la cantidad de nieve que había en la propia ermita y que sería la tónica a lo largo de todo el recorrido, permitiéndonos avanzar con dificultad a pesar de seguir las pisadas de quienes nos habían precedido incluso con raquetas y esquís. 



En algunos tramos incluso debíamos guiarnos por las marcas del sendero en los árboles, ya que éste no resultaba visible bajo la abundante capa de nieve.

Tampoco ayudaba mucho el hecho de que en alguna parte del recorrido incluso comenzó a nevar con cierta intensidad, aunque hay que reconocer que hizo el trayecto más bonito si cabe.


Por fin llegamos a la Majada de las Desecadas, punto a partir del cual iniciamos el descenso hacia el río. Puede verse perfectamente conservado tanto el chozo que utilizaban los pastores para guarecerse como el cercado en el que guardaban el rebaño. Una vida muy dura la de aquellas gentes.

Una vez llegados al río ya podemos ver algunas pequeñas cascadas entre las rocas heladas y totalmente cubiertas de nieve. Un poco arriesgado tomar fotografías, pues no sabemos dónde pisamos y corremos el riesgo de hundirnos en el arroyo.

Conforme nos vamos acercando a la Cascada ya son visibles las formaciones de enormes carámbanos que tapizan las paredes del sendero. Impresiona su tamaño, aunque no es nada comparado con lo que nos espera unos metros más adelante.


Y por fin llegamos al objetivo de nuestro viaje: la Cascada helada de Puente Ra. Una auténtica maravilla de la Naturaleza y un sueño para cualquier fotógrafo. Impresiona ver unas columnas de hielo tan enormes suspendidas algunas de ellas en el aire soportando su propio peso.








Ya de vuelta por un nuevo trayecto, y antes de emprender la subida hacia la ermita en la que hemos dejado el coche, podemos disfrutar de pequeños saltos de agua a lo largo del río sin que podamos resistir la tentación de fotografiarlos. Un entorno así no se disfruta todos los días.


El tramo de ascenso hacia la ermita se nos hace muy duro, totalmente cubierto de nieve, escarpado y con unos kilómetros a nuestras espaldas, pero el paisaje y la satisfacción de la experiencia que hemos vivido lo hacen soportable.


Por fin hemos llegado. Un caldito caliente y un buen bocata recordando todo lo que hemos visto nos reconforta. Volvemos a casa con el recuerdo de una jornada inolvidable.


sábado, 8 de marzo de 2014

Celebración de La Moraga

En San Román de Cameros (La Rioja) se celebra anualmente "La Moraga", en la que se revive entre los vecinos y visitantes la tradición de la matanza del cerdo, tal y como se hacía antaño.
Aunque algunas imágenes puedan parecer duras no debemos dejar de pensar que es así como desde siempre las familias hacían acopio de todo tipo de alimentos para el resto del año. Una tradición que se ha ido perdiendo con la incorporación de los procesos industriales en mataderos y la incorporación a la vida moderna de las zonas rurales.
Los animales no se sacrificaban todos a la vez, sino que se iban escalando a lo largo del año las distintas matanzas en las que a menudo participaban varias familias, que compartían tanto las distintas labores como algunos productos.